Estamos en la era del "yo puedo", "yo sé", "yo soy"... Se prioriza el "yo" ante el "nosotros". El poder del individuo se exalta continuamente y todo parece justificado en nombre de la autorrealización.

"El individualismo es el producto de un mundo en el cual los individuos carecen de lazos profundos y viven la sociedad como una entidad ajena. Es la moral de una sociedad que pretende ser civilizada, pero que se sostiene sobre un latente egoísmo y una mal disimulada hostilidad ", advierte la socióloga Helena Béjar en su libro El ámbito íntimo. Privacidad, individualismo y modernidad.
De hecho, algunos expertos aseguran que es el momento de la historia en el que más personas viven solas. Las relaciones están impregnadas de escepticismo y temor.
NECESITAMOS COMPARTIR LAS PENAS Y LAS ALEGRÍAS
Los momentos más significativos en la vida de un ser humano se celebran en comunidad mediante distintos rituales y se viven de una u otra forma en función de los valores del grupo.
De hecho sin contacto con otros humanos no podríamos aprender a hablar. Y el lenguaje es la base del pensamiento. Sin él no tendríamos identidad.EL GRUPO ES EL LUGAR DONDE DAR Y RECIBIR
Y sin la comunidad, el individuo carece de lugar donde hacer su contribución. El grupo equilibra: es el lugar donde se da y se recibe. Ofrece seguridad, confianza y consuelo.
Cuando un individuo considera que forma parte de una totalidad, buscar el bien de todos es desear su propio bien. Vive por el interés propio y el interés de la comunidad a la cual pertenece.
Cuidar de los demás representa cuidar de uno mismo. Puede intercambiar regalos en el seno de su comunidad sintiendo la reciprocidad.
No nos damos cuenta de la trascendencia que tiene nuestra presencia en el mundo. Lo que hay que investigar es el camino de la libertad y del "inegoísmo".
Mucha gente dice: "yo quiero paz". Bien, pues quítale el "yo" y el "quiero" y tendrás paz. Se trata de ser intrépido cuando abordas todo aquello que no funciona bien en ti. En la medida en que resuelves todo lo que no funciona bien en ti, tienes un estado natural de apertura hacia todo el que se acerca y ya no tienes miedo, ni te arrastra la culpabilidad, ni la dependencia, ni las necesidades, ni el oportunismo.
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