El mejor truco de belleza es sentirse a gusto con uno mismo. El autocuidado se refleja en nuestra capacidad para amar y eso resulta tremendamente atractivo...

¿DE QUÉ NOS ENAMORAMOS REALMENTE?
LA PARADOJA: CUANDO DEJA DE PREOCUPARTE GUSTAR... ES CUANDO MÁS GUSTAS
Lo que enamora a la gente es nuestra capacidad para hacerles reír, para contar historias, para compartir nuestras reflexiones, dudas y conocimientos, para animar las reuniones de trabajo, y los encuentros con familiares o amistades.
Es muy difícil que alguien se enamore de una persona deprimida, amargada, o llena de miedos: la chispa del amor surge cuando nos encontramos con gente divertida, con la autoestima alta, con ganas de dar y recibir amor.
Es el truco de belleza más efectivo: cuando nos sentimos a gusto con nosotros mismos, cuando cuidamos nuestra salud mental y emocional, cuando derrochamos simpatía y generosidad a manos llenas, la gente se siente irremediablemente atraída por nuestra valentía, nuestra alegría, nuestra capacidad para amar.
Hay bellezas que están como plastificadas, carentes de vida, sin brillo en los ojos. A la piel y el cabello se le puede dar brillo, pero no hay cosmético que simule la fuerza y la ternura de unos ojos brillantes, iluminados por el amor.
Cuando se siente bien consigo mismo, se libera del miedo al qué dirán, y de la necesidad de gustar a todo el mundo.
Cuando nos aceptamos tal y como somos, cuando estamos en paz con nosotros mismos, es más fácil tomar conciencia de nuestras virtudes y que los demás también tomen conciencia: en la medida en que se siente más seguro de sí mismo, resulta mucho más sexy que en aquellos momentos en que estamos comidos por los miedos, los complejos y las inseguridades.
La energía vital nos pone guapos y guapas, nos permite brillar con luz propia.
Lo primero es liberarnos de la necesidad de gustar a todo el mundo: centrémonos en la gente que nos gusta y veamos si nos sentimos a gusto como para iniciar un proceso de seducción y cortejo. En las distancias cortas somos más sexys y poderosos: se trata de conectar con nuestro poder, con nuestra alegría, con nuestras ganas de vivir, de disfrutar y de compartir.
Y una vez que podamos conectar con nuestra energía vital y amorosa, y conectar con los demás, es cuando nos sentiremos mejor y cuando los demás nos verán mucho más atractivos, por fuera y por dentro, porque el amor a uno mismo se nota, y es contagioso.
Quiérete: te ves mucho más guapo, más guapa.
Comentarios
Publicar un comentario